Tradicionalmente ha sido considerado como una práctica deportiva exclusivamente masculina, afectada legal y culturalmente por prejuicios de género. El reconocimiento de los derechos de las mujeres y los avances en la lucha contra el machismo han permitido que en las últimas décadas se registrara una expansión de boxeo femenino.
Entre los deportes que se practicaban en la antigua Grecia, en los Juegos Olímpicos, estaba el boxeo. Desde sus orígenes fue un deporte popular. Utilizaban protectores metálicos para las manos, tachonado de clavos con el que llegaban hasta a matar a sus contendientes.

La lucha y el boxeo son dos de los deportes más antiguos, y hay registros que se remontan al cuarto milenio antes de Cristo, en Egipto y Oriente. Los primeros datos de una pelea de boxeo en los tiempos modernos, se ubica en Inglaterra en 1681.
En el siglo XVIII el boxeo se convirtió en una práctica deportiva de gran difusión en el Reino Unido y sus colonias, ingresando así a USA. Durante dos siglos los combates se realizaron sin guantes (a puño limpio) y sin límite de tiempo, con el fin de organizar espectáculos. Era conformando una práctica muy violenta, en las que habitualmente los púgiles resultaban seriamente lesionados o muertos. En esos primeros años los espectadores formaban un anillo alrededor de los combatientes, que solían ser varones, aunque también se realizaban luchas de mujeres.